miércoles, agosto 17, 2005

Aire... enamorado y macabro.

El olor de la flor se fue,
como los besos que me dieron un día;
El color de la flor se fue:
¡me recordaba tanto a ti!

Una forma fría, vacía y sin vida,
yace en mi pecho abandonado,
y enmudece mi todavía caliente corazón
con su descanso frío y silencioso.

Aire, solo me queda el aire.

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